Hay momentos en nuestra vida que, en definitiva, nos sentimos completamente solos. Momentos en los que parece que Dios no está, se ha volteado para no mirarnos más o simplemente nos sentimos abandonados por Él.
¿Te sientes así?
Créeme, no eres el único que se ha sentido de esa manera. El mismo Jesús se sintió abandonado por


